​¿Por qué es importante la formación en Soft Skills?

05/11/2019

A diferencia de las hard skills (o habilidades duras), que son las habilidades técnicas y metodológicas necesarias para ejercer una profesión, las soft skills (o habilidades blandas) se definen como un conjunto de habilidades conductuales. Son transversales a todos los oficios. En un contexto de mayor complejidad, donde la incertidumbre está presente en nuestro día a día y los cambios se suceden permanentemente, la formación en soft skills se vuelve cada vez más importante.

Las soft skills garantizan nuestra empleabilidad

En este contexto, las soft skills se han convertido en lo más buscado por el personal responsable de la selección. Por delante de las hard skills o la experiencia laboral, por varios motivos…

La adaptabilidad y la reactividad

formación en soft skills

Las personas cuyo capital de habilidades de comportamiento es el más alto se adaptan mejor y más rápido a las transformaciones. Son más resistentes al cambio, más exitosos en tiempos de agitación. Son más propensos a asumir e integrar los avances tecnológicos en su vida diaria y trabajan de manera más efectiva con interlocutores diversos.

Además, según un estudio del Instituto del Economic Research Institute of Northern Irland (Investigación Económica de Irlanda del Norte), en las habilidades blandas se encuentran los cinco factores que mayor impacto tienen en el éxito organizacional; espíritu empresarial, competitividad, inversión (tiempo y esfuerzo) e innovación. El éxito de las soft skills se debe principalmente a dos factores:

  • El empoderamiento de los empleados: este modo de organización que ha facilitado el éxito de las empresas de nueva creación y las empresas ágiles requiere de un alto grado de autonomía por parte de los empleados. Se valora que estos tengan iniciativa (proactividad) y capacidad de resolver problemas de forma creativa para brindar el mejor servicio posible a los clientes.
  • La heterogeneidad de los empleados: en lugar de imponer estándares y una cultura única, las organizaciones que obtienen todo el potencial de la diversidad dependen de ciertas habilidades complementarias. Especialmente la capacidad de trabajar con diversos perfiles, aceptando de buen grado las ideas de otros para inventar juntos soluciones innovadoras, garantizando la adaptabilidad y el rendimiento.

Movilidad profesional

Los reclutadores también se anticipan la evolución de los oficios. Inteligencia artificial, Big Data… Algunos oficios desaparecen, otros se crean. El cambio profundo en las necesidades de los recursos humanos apenas está comenzando. Cada uno de nosotros trabajará en múltiples organizaciones y en varios oficios a lo largo de su vida, y cada profesión será objeto de profundas transformaciones. Por eso, a los empleadores les interesa retener al mejor talento. En otras palabras, querrán tener en sus equipos a aquellos que son a la vez portadores de valores corporativos e hiperadaptables a la movilidad profesional.

Además, las soft skills son habilidades esenciales para aquellos que desean embarcarse en la aventura de crear un negocio o asociándose con otros, buscando habilidades complementarias a las suyas.

La formación en soft skills contribuyen fuertemente a nuestro crecimiento

El tiempo que pasamos en el trabajo representa una parte considerable de nuestras vidas, por eso, nuestra felicidad depende en gran medida de nuestro desarrollo profesional. Es importante encontrar el equilibrio entre la vida profesional y la vida personal.

Autorrealización

Cuanto mayor sea nuestro capital de habilidades blandas, mejor podremos aprovechar las oportunidades profesionales. Nos sentimos seguros porque somos valiosos para los reclutadores y podremos elegir entre las varias opciones propuestas, escogiendo las que mejor se adapten a nuestras aspiraciones. Incluso si hoy nos apasiona nuestro trabajo, no sabemos qué nos podría motivar mañana, por lo tanto, deberíamos contar con los activos que nos permitan redirigir nuestra carrera si se diese el caso.

Una segunda fuente de satisfacción es nuestro propio desempeño. Nuestro sentido de autoeficacia, usando la terminología de Albert Bandura. Que funciona como un círculo virtuoso; cuanto más eficientes y efectivos somos, más emociones positivas generamos; estamos más abiertos a la influencia de los demás, integramos sus mejores prácticas, agradecemos sus comentarios con serenidad; y gracias a eso, progresamos.

Equilibrio personal

Además, nuestro capital de habilidades conductuales nos hace más adaptables. Una cualidad muy valiosa para los reclutadores, y una importante ventaja para con nosotros mismos a la hora de buscar nuestra tranquilidad. De hecho, cuando los cambios nos perturban o nos desestabilizan, sufrimos estrés. Un círculo vicioso, este, que puede convertirse rápidamente en una pesadilla. Por eso, si contamos con recursos de soft skills, nuestra capacidad de recuperación frente a la adversidad aumenta. Nos resultará más fácil convertir los problemas en soluciones creativas y efectivas. Consiguiendo un efecto positivo sobre nuestra salud y mejorando nuestro bienestar en el trabajo, y por supuesto, en nuestra vida personal.

Finalmente, y este es un efecto secundario significativo, las softskills son aplicables en nuestra vida privada. Tomemos dos ejemplos concretos que encontramos con mucha frecuencia en nuestras formaciones:

  • Cuando desarrollamos una mejor comprensión de nosotros mismos y de los demás, entendemos mejor nuestro entorno personal. Podemos decodificar situaciones de tensión dentro de nuestra familia o con nuestros amigos. Pudiendo encontrar maneras de comunicarnos más armoniosamente con personas que nos son queridas y que tienen un carácter diferente al nuestro.
  • Cuando aprendemos a gestionar mejor nuestras prioridades de trabajo, lograremos más tiempo para nuestras esferas privadas de la vida.

Tenemos muchas y muy buenas razones para desarrollar nuestras soft skils.