​El feedback, elemento que marca la diferencia

04/10/2019

La comunicación es un valor al alza en las empresas actualmente. Se trata de una herramienta que permite que los colaboradores conecten y hace posible el trabajo en equipo. El feedback y la escucha activa se perfilan como elementos clave para hacerlo posible.

En entornos laborales cada vez más colaborativos como los actuales, el intercambio de ideas no solo debe promoverse entre los empleados de igual categoría llamados a trabajas en equipo, sino también entre los propios empleados y sus mandos directos. Solo así podrá darse una mejor adecuación de funciones, planes de formación y de desarrollo, flexibilidad y conciliación, evaluación del desempeño, etc. y, por ende, se conseguirá un mayor compromiso.

Feedback: Respeto y empatía

El feedback implica la retroalimentación entre todos los eslabones de la cadena de valor que conforman la empresa. Sirve tanto para poner en común ideas como para resolver dudas y posibles conflictos. También para evaluar el desempeño de un empleado y detectar bien sus mayores cualidades para esbozar qué plan de carrera proponerle, bien sus áreas de mejora para poner a su alcance planes de formación que consoliden su potencial dentro de la empresa.

Todo este feedback debe darse de manera respetuosa y empática. Debe tratarse de una crítica constructiva en todo momento. Honesta y sincera, pero nunca desagradable. El empleado debe percibir que, para bien o para mal, la empresa desea poner en valor su función y poner a su alcance las herramientas que le permitan desarrollarse, algo que impactará positivamente El manager encargado de transmitirle toda esta información deberá dejarle tiempo asimismo para expresarse, explicarse y rebatir aquellos aspectos que considere necesario. De lo contrario, el empleado podría sentirse atacado, haciendo que su compromiso y satisfacción laboral se resientan.

Falta de comprensión

El informe “People Unboxed”, elaborado recientemente por Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) ponía de manifiesto cómo el 33% de los empleados europeos suspendían la gestión de sus superiores. Entre los factores que la muestra encuestada -2.500 empleados de toda Europa- aducía para suspenderles, un 34% citaba su falta de comprensión y un 44% señalaba una gestión poco solidaria, la falta de apoyo y el poco interés por conseguir un clima laboral óptimo. También pesaba como argumento la falta de opciones de desarrollo profesional, causa suficiente para que cualquier empleado se desmotive.

En ese contexto, desde la APD destacaban como una de las técnicas para mejorar la gestión de personas de las empresas y, por ende, el grado de compromiso y motivación de los empleados, practicar la escucha y la técnica del feedback. En concreto, señalaba cómo “los empleados tienen mucho que contar y que enseñar, solo hay que encontrar tiempo para escucharles y comprender sus necesidades.

Ahora bien, ¿funciona cualquier tipo de feedback? Definitivamente no, ya que, tal como señalaba Shelley Osborne, responsable de desarrollo en Udemy, en abril en un artículo publicado en Fast Company, hay cuatro errores que, aunque comunes, cabe enterrar a la hora de dar un feedback realmente efectivo. Estos son…

  1. Falta de intención en los mensajes, esto es, no explicar qué se hace mal en un trabajo y los posibles caminos de mejor.
  2. Falta de apoyo y refuerzo, o impedir que los profesionales se sientan acompañados.
  3. Falta de apertura, lo que significa no esforzarse en crear “un entorno de trabajo donde sea seguro hablar abiertamente sobre los errores y donde los comentarios sean útiles tanto para el receptor como el emisor”.
  4. Falta de formación en habilidades comunicativa.

¿Es el feedback una herramienta habitual en tu organización?